Priostías...


Trabajan mucho para que la mayoría podamos disfrutar de todo sin problemas. Son muchas horas para que luego reciban sólo el colmillito de los cofrades desagradecidos como respuesta. Sin ellos nada de lo que llevamos vivido en esta cuarentena ni nada de lo que vendrá sería posible. Puede que alguno ande ganándose un futuro ascenso dentro de su hermandad pero la mayoría curran porque les gusta y por darle a su gente el empujoncito que le falta. Gracias a ellos seguimos emocionándonos cada día porque ellos preparan el momento de nuestro encuentro con lo soñado, ellos ponen el color y el olor que tendrán nuestro cruce de miradas o darán una luminosidad concreta a la plegaria mariana que lanzaremos al aire de una noche cofrade. Ellos lo hacen pensando en los que irán al encuentro. Y para ello limpian y atornillan, funden y cosen, pegan y grapan, clavan y abrillantan, sin parar, noche tras noche, caiga baja o alta la Semana Santa, ellos siempre son grandes. Gracias.


"...continuó aquella con el paso de la Santa Cruz y el de Nuestra Señora, con la particularidad de cubrir la Sagrada Imágen con un palio, que segun la tradición fue la primera que en estas procesiones lo usó. Este palio debió ser rico y costoso.". Glorias Religiosas de Sevilla, de Jose Bermejo y Carballo.