Quedan 22 días.

Desde meses antes los costaleros ensayan con las parihuelas por la calle, los capataces listan a sus futuros peones y hacen reuniones cada cierto tiempo para mantener unido al grupo, los músicos ensayan todo el año, los acólitos se revisten de dalmáticas en cultos y procesiones sacramentales, los saeteros cuidan y preparan sus gargantas y buscan nuevas letras... y así todos los que ves que participan en una procesión. Se preparan y ensayan todo el año. Ahí está la diferencia con el nazareno. La estación de penitencia que haces cada año es lo único que tienes para curtirte en ser un buen nazareno. No desaproveches las oportunidades.