Quedan 35 días

Se me ha ido la cabeza y por un momento he pensado que El Salvador era la Catedral de Sevilla. ¡Es una pasada! Estas cosas pasan. Al estilo de la Catedral de Cádiz, entraban los pasos por una puerta y salían por otra casi sin distancia intermedia, no como en nuestro caso real que entran la cofradías por la Avenida y salen por la Plaza Virgen de los Reyes. No, en mi ensueño, no había carrera oficial, y las cofradías (me cuesta trabajo decir hermandad cuando de los días de Semana Santa se trata) llegaban por Francos, Plaza de San Francisco o Villegas. La plaza del Salvador no estaba abarrotada, el transcurrir por allí era relajado, nada de apreturas. Y empezaban el recorrido de vuelta, algunas por Cuna, por Córdoba me parece que no más de dos e incluso alguna volvía al ser la última por donde había venido. Por aquello del recorrido más corto. Sería cosa de la cuarentena que nos hace, en ocasiones, perdernos en elucubraciones o del levante gadita que también se cuela entre las brumas del río. Este invierno con tardes primaverales será lo que me vuelve tan disperso que ya me veía esperando alguna Cruz de guía por Sagasta camino de calle Sierpes.

1 comentario:

La cara oculta de la Luna dijo...

Tendré que darme otro paseito por Cádiz, esta vez en Semana Santa.. y si tengo anfitrión mejor.