Quedan 28 días.


Son lugares donde solemos esperar. Las hay de todos los colores y formas. Y barrocas con la fachada de la capillita de San José como telón de fondo. Sólo en algunas ocurre aquello que esperamos, aquello que vamos a buscar y es por eso que cuando un paso transcurre por allí no decimos simplemente que da la vuelta o que está girando. Aquí los pasos dice que dan revirás. No lo tengo muy claro. Y esperamos esos momentos con ansia, y nos lo van anticipando el bacalao, los ciriales y por fin esa manigueta, y esa sombra alargada reflejada en la pared. Es lugar para que el cuerpo cansado del trote al que le estamos sometiendo agradezca a los sentidos lo que le están ofreciendo. Normalmente, si estás situado a la distancia perfecta, mientras dura, tendrás delante de tí al monago esparciendo incienso a diestro y siniestro o a ese trío de viento interpretando Quinta Angustia. Gloria.
"El instante queda sustraído al tiempo, y en ese instante intemporal se divisa la sombra de un gozo intemporal, cifra de todos los gozos terrestres, que estuvieran a alcance. Tanto parece posible o imposible (a esa intensidad del existir qué importa ganar o perder), y es nuestro, o se diría que ha de ser nuestro. ¿No lo asegura la música afuera y el ritmo de la sangre adentro?". Ocnos, de Luis Cernuda