Quedan 11 días.


No conozco mayor sorpresa que cuando viendo una cofradía, entretenido viendo sus insignias, leyendo el programa que te repasa las más interesantes, buscando en tu memoria o abusando del amigo memorión relacionas alguna de ellas con la historia de la hermandad, es en esos instantes, ensimismado, absorto, con la combinación mágica de colores puestos al sol de la tarde, arriba del todo, en esos momentos, ¡sorpresa! una mano te coge la tuya y te da unos caramelos con una estampita, y sus mejores deseos para un familiar que sigue en cama, muchos meses van siendo ya. Y sigue la comitiva, te quedas parado, quieres acercarte, sabes que podrías hablarle pero te cortas, eres nazareno, sabes que en el enigma de la entrega hay un sentimiento profundo de transmisión de buenaventura. Y dándole vueltas a esos ojos fugaces ni te das cuenta que llegan los ciriales. Venga, coged los caramelos, me los ha dado un nazareno para que estéis pendientes del paso y luego me digáis cuantos romanos iban, pero ¿y la virgen trae música? ¿y los de cruz dan caramelos?..... si, no, .... ¿pero quien era ese nazareno?
"Toda la tierra hablaba una misma lengua y usaba las mismas palabras. Los hombres, al emigrar de oriente, encontraron una llanura en el país de Senaar y se establecieron allí. Y dijeron unos a otros: ' Ea, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego'. Se sirvieron de los ladrillos en lugar de piedras, y de betún en lugar de argamasa. Luego dijeron: 'Ea, edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo' ". Génesis