Fronteras infranqueables (o no)

No llegaste con tiempo suficiente. ¿La razón? Puede ser que te entruvieras en el disfrute y aunque no te lo creas ese goce irá calando poco a poco pero la vida sigue, el reloj avanza y la cofradía también. Y tú y los tuyos estáis en el lado que no queréis estar. Calmas el breve tumulto creado a tu alrededor, esta se puede cruzar que no es como la de antes, está complicado, hay gente con sillitas, cagón tó, vamos a ver entrando más adelante, no habrá llegado allí la Cruz de guía aún. En un plano imaginario compartido alguien dice, por ahí y luego por Pajaritos, ceño fruncido, duda colectiva, hay quien ya estuvo allí hace años, sí, o hay que dejarla para luego pero sí, hay que entrar por arriba y cruzar. Luego remontamos la esquina, no hay tanta gente como parece. No siempre sale bien, no siempre se puede estar donde se tenía programado, igual un cambio nos da la oportunidad de verla en otro sitio no esperado. Lo que son barreras infranqueables para algunos son oportunidades para otros. O no. No hay nada escrito.

Por cierto, le tocaron Rocío al palio.