Es una opinión y no pretende llegar más lejos. Voy por el camino más corto. Cuando escuchas eso tan manido de que no nombrar a tal hermandad en un pregón es anatema o no hacer referencia a esta otra Imagen es no tener ni idea, que eso no representa a la Semana Santa de Sevilla, o viendo un cartel o una película escucho que eso no representa a la madrugada sevillana. A muchos se les olvida que independientemente de la calidad y medios empleados por un cartelista, un director de cine o un fotógrafo pero que también incluiría a un cronista o sencillamente a un bloguero articulista, no es más que una visión, una perspectiva que seguramente no coincide mucho con la suya. ¿Cómo va a coincidir? Si cada uno aprendió a moverse entre la bulla de la mano de alguien distinto, si cada cual buscó un beso bajo una lluvia de pétalos con alguien diferente.
Por cierto, poniendo los zancos en el suelo, retratar como esperamos, como andamos, como vestimos, como escribimos en el movil durante toda la Semana Santa es también Semana Santa y la lluvia, es Semana Santa también. Alguna cosa que leí y escuché esta misma semana me han recordado a esos fotógrafos que quitaban señales de tráfico de las instantáneas como si no estuvieran en la calle y no pararan junto a ellas los pasos. Semana Santa para venderla en Fitur. Te quieiya.